Cuerpo entrenado, mente estratégica
Desde que tenía 12 años, nadar se volvió más que un deporte para mí. Hoy, con 57, sigo entrando al agua con la misma disciplina y con la misma necesidad de tener claridad mental. La natación no es solo ejercicio; es un refugio donde pienso, donde respiro y donde me enfrento a mí mismo. En el agua no puedo esconderme de mis miedos, frustraciones y duelos no resueltos.
La natación como herramienta para la claridad mental
Antes de cualquier examen en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad donde me gradué en 1996, me sumergía durante una hora. Salía del agua con la mente clara, lúcida. Era como si en cada brazada despejara las dudas y dejara espacio para la certeza y la calma. Ese hábito me enseñó que el cuerpo puede preparar la mente para cualquier desafío.
Comprendí que para liderar cualquier proyecto tenía que trabajar primero mi cuerpo, mi mente y mi espíritu.
Cómo el deporte impacta en la toma de decisiones
Lo que antes utilizaba para salir airoso de un examen, hoy lo aplico antes de reunirme con mi equipo de trabajo o visitar un cliente: nado, respiro y en cada vuelta aparece una idea, una decisión. Y les digo algo: muchos despechos de amores de adolescencia los resolvía en una piscina.
Después de graduarme y con apenas 28 años, tuve la osadía de fundar y gerenciar una revista dedicada a los deportes acuáticos y, a la vez, producía programas de radio y televisión. Gracias a esto entendí que no estaba solo en esta experiencia.
Psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos, que se convirtieron en mis invitados de lujo, me mostraron cómo la natación liberaba serotonina, endorfinas y otras sustancias que fortalecen nuestra mente. Comprendí que lo que sentía no era intuición, era ciencia.
Liderazgo, disciplina y adaptación en el emprendimiento
A lo largo de mi vida he aplicado esto a cada proyecto, a cada decisión importante. No tomo ninguna decisión antes de entrenar. En el agua, cada preocupación encuentra su orden, cada miedo se reduce a su justa medida.
Haber emigrado varias veces de Venezuela me enseñó que mi traje de baño es tan imprescindible como mi pasaporte. Donde voy, lo llevo. Es un recordatorio de que la disciplina y la claridad mental no dependen del lugar, sino del compromiso con uno mismo.
Entrenando, con cada brazada, resuelvo proyectos. Controlo el miedo, ese miedo que siente un inmigrante al reconstruir su liderazgo.
El deporte como base del liderazgo personal
Porque hacer deporte fortalece nuestra autoestima y nos prepara para volver a ser los líderes que queremos ser.
Queridos lectores: no es un consejo vacío.
No vendo humo.
Les ofrezco un método probado, a prueba de crisis.
Sigue explorando el liderazgo desde dentro
Si quieres seguir profundizando en cómo fortalecer tu liderazgo y claridad mental, puedes descubrir más artículos en el blog de SHE.
Y si sientes que necesitas acompañamiento en este proceso, la Membresía SHE es un espacio donde trabajar tu crecimiento desde dentro.
💜 Juntas es mejor
Sobre el autor
Victor Díaz, Periodista, nadador y creador de la marca Rompiendo Límites.
Instagram: @rompiendo.limites.2050
